Ignacio Guerrero en El Confidencial: "Los médicos privados se hartan"

07.10.2020


22.06.2020

Exigen una subida de sus tarifas por el incremento del IPC del 130% entre 1989 y 2020, denuncia el presidente de la Unión Médica Profesional. "Estamos al límite", alerta

¿Cuánto cobra un médico por una consulta privada?

Sí, usted pasa la tarjeta de la aseguradora, ¿pero sabe lo que está pagando?

¿Va a recibir el mismo servicio por 15 euros que puede cobrar el facultativo que si ganara 50 euros?

"Lo va a tratar bastante bien en los dos supuestos... Pero ¿no iría más tranquilo si el médico está bien pagado?", se cuestiona el oftalmólogo sevillano Ignacio Guerrero, presidente de la Unión Médica Profesional.

Es inevitable preguntarse cuánto se paga a los médicos. El modelo se basa en el volumen. "Es una imprudencia que trabajemos a destajo; citamos cada vez a más pacientes y estamos pendiente a ver si lo rentabilizamos. No queremos ser un modelo 'low cost' tipo 100 Montaditos; apostamos por la calidad", asegura Guerrero en conversación telefónica con El Confidencial.

Los médicos de la sanidad privada están hartos de su situación, agravada durante la pandemia del covid-19, con escasísimos pacientes, bajo mínimos (y cuando los había, por videollamada), por el confinamiento durante el estado de alarma. Aseguran que están trabajando "al límite y con pérdidas". Reclaman una subida de las tarifas que les pagan las compañías aseguradoras para recuperar el 130%, según el cálculo de variaciones del IPC base 2016, entre mayo de 1989 y mayo de 2020. Y es que, subrayan, no solo no han aumentado sino que han descendido con el coste de la vida. "Los gastos sí lo han hecho con esa proporción", indica Guerrero.

Avisan que si no se recupera ese 130%, que significaría pasar de los seis euros de media en consultas de atención primaria y 12 en consultas especializadas hasta los 20-25 y los 30-35 euros respectivamente, solicitarán un copago a los pacientes o pasar a un modelo de pago directo del paciente y posterior reembolso de la compañía.

Ignacio Guerrero. (EFE) El Confidencial radiografió, el pasado 24 de abril, el escenario de la medicina privada con Adeslas, Sanitas y Asisa, que tienen la doble condición de aseguradoras y grupos hospitalarios. El gigante Quirón presenta casi la mitad de los 6.400 millones de euros de volumen de negocio del sector. El impacto territorial de la pandemia ha sido diferente en Vithas, Ribera Salud, HM, Hospiten o Viamed. DKV ha anunciado que va a compensar a los más de 15.000 profesionales sanitarios de toda España con el pago de cinco millones de euros desde mayo hasta septiembre. "Son 333 euros por 5 meses... o sea, 60 euros al mes. Es una miseria y lo rechazamos", apunta Guerrero.

Los médicos quieren que el cobro neto de la consulta pase de entre los 6 y 10 euros actuales a un mínimo de 15 a 20 euros. "Estamos al límite y trabajando con pérdidas", indica el presidente de la Unión Médica Profesional, quien anuncia medidas legales para recuperar el control sobre su profesión. "Las aseguradoras están funcionando como un cartel: todas pagan lo mismo, ninguna compite por llevarse a los mejores médicos y han mantenido baremos congelados a 30 años. Ninguna ha querido ser la que contratara a los mejores médicos", denuncia Guerrero.

Los especialistas en medicina general y en pediatría son los médicos del sector privado que menos cobran: una media de cuatro euros por consulta. Entre los que cobran más, figuran los cirujanos, "que tampoco están bien pagados", precisa el responsable de Unión Médica Profesional.

80% de descuento Novecientos euros al mes es lo que le cuesta al médico en Andalucía trabajar en la privada renunciando a ese dinero en el SAS (Servicio Andaluz) con el complemento de exclusividad que la Junta se comprometió a eliminar y todavía no lo ha hecho. Si 100 euros es lo que cuesta de media una consulta privada, ¿cómo tienen las compañías un 80% de descuento sobre las tarifas privadas? "Ni Mercadona consigue descuentos de origen del 80% sobre el precio del mercado y las compañías aseguradoras ni garantizan un número de consultas al año", precisa Guerrero.

La facturación de los gastos es otra de las reivindicaciones. Si un médico privado puede ver 4.000 pacientes al año, que a 15 euros le suponen 60.000 euros brutos, a los que tiene que descontar salarios, alquiler, autónomos, compra de equipos, etc...su salario neto se queda en tres o cuatro veces menos que su colega en Francia o Alemania.

"Con esa subida del 130% del IPC, hasta los 25 o 30 euros, podríamos dedicar más tiempo a cada paciente y nos permitiría mejorar la atención, contratar a mas personal o renovar la tecnología médica", indica el presidente de la Unión Médica Profesional. Miguel Salmerón. Miguel Salmerón lleva 11 años trabajando en la sanidad privada. Es médico especialista en rehabilitación en el Hospital HM Puerta del Sur de Madrid. Se queja de la "uniformidad" de las tarifas de las aseguradoras, de que todas las especialidades cobran lo mismo. Cada día atiende a más de 20 pacientes por consulta. "Lo que nos pagan está muy por debajo del precio de coste. Yo cobro ocho euros por cada consulta. Hay muchas quejas de la Seguridad Social, pero nos pueden pagar hasta 10 más de lo que nos paga una aseguradora", explica Salmerón. "No puede ser que nos paguen la misma cantidad desde en algunos casos más de 30 años, porque no es igual en todas las provincias. Tampoco pedimos ser los más especiales y mejores de la Unión Europea, pero no queremos que haya tarifas cerradas, y que en el caso de que las hagan, que estén acordes a la UE", añade este doctor.

José Antonio Trujillo es el responsable del área de medicina privada en el Colegio de Médicos de Málaga, tercera provincia española, solo por detrás de Madrid y Barcelona, en volumen de sanidad privada. Tiene claro que el médico es el profesional que aporta "más valor añadido" en gestión sanitaria y ve "con preocupación" que no se tenga en cuenta lo que aporta. "Hay mucha desigualdad y desde el colegio estamos buscando una actualización de los honorarios del médico", asegura. Trujillo observa un "desequilibrio" y "desigualdad enormes" entre los grandes beneficios de las aseguradoras con sus formidables cuentas de resultados "que no se ven reflejadas en los honorarios".

Este doctor forma parte del equipo de César Ramírez en el hospital Quirón Salud Málaga. Ramírez es un prestigioso cirujano con una intensa actividad de ayuda social en África con su 'Bisturí solidario'. "Pese a que la cirugía ha evolucionado una barbaridad, los baremos no se han actualizado", indica el médico malagueño. "Con tu marca personal, tienes que dar contraprestación en el trato que ofreces. En algunos casos, como el mío, somos autónomos y pymes" El problema para estos profesionales se agrava mucho más con el modelo de médicos que trabajan para Vithas o Quirón Salud. "En esos grandes grupos, los baremos son todavía más bajos, porque han optado por ganar mercado, la captación del negocio solo por volumen. Como les prestan un espacio físico, les pueden quitar un tanto por ciento importante de lo que ganan: hasta un 20% o 30% de sus ingresos". Ramírez alerta de otro problema: cómo la valoración del profesional está en un segundo plano y el riesgo de volver a generar marcas blancas en la medicina. "Eso es algo de lo que he intentado huir desde el principio. Si tú tienes tu propia marca personal, tienes que tener contraprestación en el trato que estás ofreciendo. No solo somos autónomos, sino en algunos casos, como el mío, pequeños y medios empresarios, con compromisos laborales y fiscales. Y esto exige una revisión y adecuación de estos perfiles de baremación a un mundo de libre mercado".

Rafael Carrasco es presidente del Sindicato de Médicos de Andalucía. "Las aseguradoras son empresas privadas con ánimo de lucro e intentan reducir los gastos sanitarios todo lo posible para que cuadre su cuenta de resultados. A veces se recortan prestaciones en su cartera de servicios y a los médicos se les paga de forma indigna". "No puedo hablar mal de ellas" "Las comparaciones son odiosas", añade, "pero no veo que haya otras actividades empresariales en las que el pago sea tan ridículo. Las aseguradoras imponen unos criterios para esos pacientes que son exagerados e imposibles de aceptar. Se escudan entre ellas y parece existir un acuerdo tácito para que ninguna pague mejor a los médicos. La situación es insostenible".

Una reputada profesional de la medicina privada andaluza, que trabaja en Sevilla desde hace 20 años, critica la actual situación, pero también deja entrever la ley del silencio que existe. No quiere que salga su nombre y menos su fotografía. Prefiere el anonimato. "Yo tengo clave con varias aseguradoras y no puedo hablar mal de ellas. Claro que lo podrían hacer mejor, pero si lo digo en público puedo perder el negocio, poco, que me dan. Estos meses, apenas he facturado".